IA potencia pero no sustituye creatividad: Guadalupe expone tesis馃帵
Guadalupe Reyes Quiñónes se titulará en el Doctorado de Educación, Artes y Humanidades con su tesis donde aplicó un cuasiexperimento en el cual encontró que el uso de inteligencia artificial efectivamente potencia la creatividad de los alumnos, mientras no sustituya el esfuerzo intelectual.
Por: Redacci贸n 05 Junio 2026 17 18
En entrevista para tiempo.com.mx, la maestra Reyes Quiñónes, quien estudia el doctorado de la Facultad de Filosofía y Letras de la UACH, realizó una tesis experimental con 29 estudiantes de Tec de Monterrey Campus Chihuahua de diferentes carreras, cursando materias relativas a la creatividad.
Su trabajo se encuentra en los últimos detalles de revisiones para poder ejercer la defensa y titularse como doctora, y con él logró quedar entre las tres mejores del Concurso Tesis en Tres Minutos (3MT) de la UACH.
A un grupo de estudiantes les pidieron que hicieran tareas y trabajos utilizando ChatGPT como herramienta de inteligencia artificial generativa, mientras a otros no para que sirvieran como grupo de control.
Con la comparativa pudieron analizar diferencias y luego revisarlas con unos focus group y otras revisiones. Encontró entre los resultados algunos indicadores positivos para quienes utilizaron inteligencia artificial (IA) generativa frente a quienes no, aunque también hay algunos puntos negativos por los cuales recomienda que no se deje todo el trabajo a la herramienta.
Por ello resumió que la inteligencia artificial es un potenciador, más no un sustituyo de la creatividad, y por tanto debe usarse la herramienta tecnológica como un “co-creador”.
Con la IA: más confianza, menos divergencia
Los resultados mostraron que los estudiantes que utilizaron estas herramientas incrementaron significativamente su confianza para crear. “La herramienta puede ayudar al estudiante a expresar mejor sus ideas”, explicó Reyes Quiñones.
Sin embargo, la investigación también detectó una tendencia a la disminución en la denominada divergencia creativa, es decir, la capacidad de generar múltiples soluciones ante un problema. Aunque la diferencia no fue estadísticamente significativa, los hallazgos sugieren que la inteligencia artificial no necesariamente amplía la cantidad de ideas que una persona puede producir.
Así lo explicó:
"El primero de los indicadores fue la autoeficacia creativa, que es la confianza que tiene una persona en su capacidad para crear. El segundo fue la divergencia creativa, que es la cantidad de soluciones que una persona puede generar ante un problema".
"En la confianza creativa encontramos un aumento significativo. Esto indica que la herramienta puede ayudar al estudiante a expresar mejor sus ideas".
"Sin embargo, en la divergencia creativa hubo una ligera disminución. No fue estadísticamente significativa, pero sí existió una tendencia a disminuir".
"Esto sugiere que la inteligencia artificial no necesariamente ayuda a generar más ideas de las que el propio estudiante podría producir".
Combinar
“La inteligencia artificial crea las ideas de manera estadística y probabilística. Toma ideas de muchos lados y las combina”, señaló la investigadora, quien retomó planteamientos de la teórica Margaret Boden para explicar que estas herramientas poseen una creatividad combinatoria, capaz de mezclar conceptos existentes, pero con limitaciones para ir más allá de ellos".
La clave está en el uso
A partir de los resultados, la investigadora advirtió que el beneficio de la inteligencia artificial depende de cómo se utilice. Consideró que la herramienta debe funcionar como una colaboradora dentro del proceso creativo y no como un sustituto del pensamiento humano.
“La manera para utilizar esta herramienta y que no disminuya ese factor de la divergencia creativa es utilizarla como co-creadora, donde la persona sea quien dirige el proceso creativo”, afirmó.
Asimismo, destacó que el uso responsable implica cuestionar, revisar y modificar constantemente las respuestas generadas por la tecnología, en lugar de limitarse a copiar y pegar los resultados.
“No sea solo un copy-paste, sino estarla editando constantemente, revisando, observando los resultados y cuestionándolos”, expresó.
Un tema que seguirá creciendo
Reyes Quiñones consideró que la inteligencia artificial continuará expandiéndose dentro de la educación superior y del ámbito laboral, por lo que las universidades deberán preparar a los estudiantes para dominar estas herramientas sin perder de vista la creatividad humana.
“Más que sustituir empleos, yo creo que tenemos que aprender a dominar la herramienta para poder ir modificando y ser creativos”, indicó.
La investigadora concluyó que, hasta ahora, la inteligencia artificial representa una herramienta de apoyo, pero no reemplaza la capacidad humana de crear.
“Es una herramienta solamente. Hasta el día de hoy no sustituye el pensamiento creativo”, puntualizó
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