Puede sacar agroindustria “muchísimo dinero” de residuos: Erika Salas🎦
De los desechos de la agroindustria se puede sacar “muchísimo dinero”, dijo Erika Salas Muñoz, profesora SNII Nivel 3 de la UACH, quien explicó cómo empresas de jugos hicieron suplementos con residuos para generar importantes ganancias.
Por: Carlos Díaz G. 26 Febrero 2026 15 33
En entrevista para tiempo.com.mx y puentelibre.mx, la doctora en Ciencias de los Alimentos, adscrita a la Facultad de Ciencias Químicas, abordó cómo la Economía Circular y el aprovechamiento de los residuos tienen un enorme potencial en términos sociales y monetarios.
Convertir un problema en economía
Actualmente muchos de los residuos de frutos sirven para alimento del ganado vacuno en Chihuahua, pero “son fuente de moléculas de alto valor agregado que podemos utilizar, desde suplementos alimenticios hasta cosméticos”.
Resaltó que, debido a estas moléculas que pueden obtenerse de los residuos, es necesario entender la economía circular, aquella “donde lo que tiraríamos a la basura le damos un valor agregado”.
Destacó que Chihuahua capital tendrá un Centro de Economía Circular como planta de tratamiento, lo cual contribuye social y ambientalmente a atender el problema; pero también puede abonar en el sector económico.
“Los desechos son un gran problema, si pudiéramos ayudar un poquito a transformarlos y darles valor agregado, ¿qué mejor? Nos enfocamos en la Facultad de Ciencias Químicas en hacer esto” y manifestó que están abiertos a recibir empresas interesadas en colaborar para este propósito.
“Los productores, los industriales, nos apoyan enviándonos su desecho; pero ellos tienen que ver el interés económico para que instalen sus plantas de tratamiento y sacarle valor agregado”.
Suplementos de 20 dólares
Narra la doctora que terminó su doctorado en SupAgro Montpellier (Francia) y se fue a Wisconsin (EE.UU.) a hacer su postdoctorado, en una estancia aportaron dos compañías de jugo: Ocean Spray y POM Wonderful.
Son marcas conocidas por sus jugos de arándano y de granada, ambas son “superfrutas”, conocidas por su alto contenido de antioxidantes y polifenoles.
El proyecto era desarrollar con los residuos unas fórmulas para producir suplementos alimenticios que fueran el equivalente a tomar un vasito de jugo de arándano o de granada.
El trabajo de la doctora Salas en Wisconsin era analizar un suplemento para que pasara la inspección de la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA), obtener la aprobación y poder venderlo.
Hicieron la caracterización para hacerlo equivalente al jugo. “Le da muchísimo valor agregado, vendían los frascos de 30 cápsulas en 20 dólares, le dan un muy alto valor agregado”.
“La industria de los suplementos alimenticios es muchísimo dinero y no es tan regulada como la farmacéutica”, puedes dar un extracto de una fruta sin dar la molécula pura. Por ejemplo, ocurre con el suplemento resveratrol.
Por eso es muy importante la vinculación entre la academia y la industria, para trabajar en conjunto por mejores soluciones y productos.
Puede ser negocio en Chihuahua
Sobre Chihuahua, opina que "cuando nos demos cuenta como productores que le podemos sacar mucho dinero (a residuos), que podamos sacar extractos para hacer cremas y venderlas a una cosmética, vamos a llegar ahí. Es un ganar-ganar para la academia y la industria".
A veces "no tenemos los mismos objetivos", pero la relación que ha mantenido con productores siempre ha sido muy positiva, pero más que nada enfocada en la entrega de desechos y hace falta una inversión financiera.
En el futuro "es inevitable" llegar a esa economía circular, agrega.
Investigadora química
La doctora Salas se especializa en la química de los alimentos, en entender “qué es lo que estamos poniendo en nuestros platos y transformar los desechos de lo que producimos”.
Forma parte del Sistema Nacional de Investigadores (SNII) de la Secretaría de Ciencia de México, la Secihti que antes era Conacyt.
Ella está en el Nivel III, el más alto sin contar la distinción especial de Investigador Emérito que reconoce científicos con trayectoria en el Sistema.
La UACH tiene ocho SNII Nivel III en la actualidad, hace cuatro años eran solo dos. La doctora Erika Salas era una de los dos. Son la más alta categoría de la investigación científica pública, que previamente pasaron los niveles inferiores.
Su labor consta de coordinar grupos de trabajo que realizan aportaciones relevantes en sus respectivos campos, lo que quiere decir que tienen un alto impacto en la rama que estudian.
El sistema exige que los Investigadores Nivel III hayan dirigido trabajos para la obtención de doctorados o estancias posdoctorales en el último año, lo que significa que deben mantenerse actualizados en el campo de la ciencia y ayudar a que se formen nuevos doctores.
Describe la Secihti que el Sistema Nacional de Investigadores otorga "reconocimiento a través de la evaluación por pares y consiste en otorgar el nombramiento de investigador nacional. Esta distinción simboliza la calidad y prestigio de las contribuciones científicas. En paralelo al nombramiento se otorgan estímulos económicos cuyo monto varía con el nivel asignado".
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