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Comprando mi casa con Crédito Infonavit | Por Víctor Anchondo Santos

Juan llevaba años trabajando en una empresa de Chihuahua. Cada quincena veía crecer un pequeño número en su estado de cuenta del Infonavit, una cifra que representaba más que un ahorro: la promesa de un techo propio. Un día, al revisar su precalificación, la meta se cumplió. "¡Ya tengo los puntos!", exclamó, marcando el inicio de una importante aventura en su vida: comprar su casa.

Por: Redacción 14 Octubre 2025 08 57

La primera clave para Juan fue la asesoría. Entendió que la compra de una casa con crédito hipotecario no era solo un acuerdo entre él y el vendedor; requería de un aliado para formalizar ese acto: el Notario Público.

La importancia de un Expediente Completo

Juan encontró una casa en la colonia Industrial que le encantó. Una vez acordado el precio, acudió con el notario más cercano, quien le explicó el proceso y los requisitos que debía cumplir para poder formalizar su escritura.

Primero, el notario solicitó la documentación de la vivienda: la Escritura Pública anterior, los comprobantes de no adeudo de predial, agua, energía eléctrica y el Certificado de Libertad de Gravamen. Luego, Juan entregó sus papeles del crédito Infonavit conforme a los requisitos del propio Instituto. El notario le insistió: "Es fundamental tener el expediente completo y en orden antes de la firma. De esto depende que el proceso no se retrase, especialmente la inscripción final en el Registro Público". 

 

Los gastos de escrituración

El notario le entregó a Juan el desglose de los "Gastos de Escrituración". Le explicó que la mayor parte del presupuesto son impuestos y derechos que él, como comprador, debía pagar al gobierno. Sin embargo, le dio una buena noticia: el Infonavit financia una parte de estos gastos dentro del mismo crédito, aligerando la carga inicial.

El desglose de los pagos incluyó:

1.Impuesto Sobre Traslación de Dominio: El impuesto local por adquirir una casa, equivalente al 2% del valor del bien. 

2.Derechos de Registro: Juan pagó los derechos al Registro Público para inscribir la casa a su nombre y la hipoteca a favor del Infonavit. Estos derechos generalmente cuentan con un estímulo por parte del Estado.

3.Para el vendedor, el notario calculó el ISR por Enajenación (federal) y el Impuesto Cedular (estatal) sobre la ganancia. Afortunadamente pudo exentar, por haber acreditado que era su casa habitación.

Respecto a los honorarios notariales, el notario le informó que, al tratarse de un crédito Infonavit, estos son determinados por el propio Instituto, asegurando un costo transparente y regulado para el derechohabiente que debe ser igual en todas las notarías.

 

El día de la Firma: Dueño con Garantía Hipotecaria

El notario le avisó con anticipación a Juan acerca del día y hora en que se llevaría ese acto tan importante: la firma de su escritura. Asimismo, le pidió considerar al menos una hora y media de su tiempo para la cita. Juan entendió que era un pequeño sacrificio para convertirse en el dueño de su nuevo hogar. 

Para liquidar la parte que no cubría su crédito, Juan tuvo que ser cuidadoso con cumplir los límites del uso de efectivo. El notario fue firme: no podía pagar más de 8,025 UMAs en efectivo (alrededor de $900,000 pesos mexicanos). 

Debido a que Juan usó su crédito Infonavit, la escritura incluía algo llamado gravamen (una hipoteca) a favor del Instituto. El notario le explicó: "Juan, la casa es tuya desde hoy. La hipoteca es la garantía que tiene Infonavit en caso de que, por alguna razón, no pudieras pagar". Al final, esa garantía se cancelará al pagar el crédito.

 

Un futuro con tranquilidad para Juan

Gracias a que Juan entregó su expediente completo antes de la firma, la inscripción final fue fluida. Tres meses después, el notario lo llamó. La escritura había sido inscrita en el Registro Público de la Propiedad, por lo que Juan fue a recoger una copia certificada de la misma a la Notaría.

Hoy, Juan vive feliz en su casa junto con su esposa y sus dos hijos. Al igual que miles de trabajadores, sabe que la Escritura Pública no es solo un papel, sino la culminación de un proceso riguroso y transparente que lo acredita como propietario. Su historia es un recordatorio de que, con paciencia, organización y la guía correcta del notario, el sueño de la casa propia en México es una meta perfectamente alcanzable.

 


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