Llegó periquito monje al Parque Central, especie invasora en Juárez
Lo que para muchos visitantes del Parque Central es un "espectáculo lleno de color", para los científicos representa un reto ecológico. En fechas recientes, el avistamiento de periquitos monje (Myiopsitta monachus) entre los árboles y palmeras del recinto se ha vuelto una constante, confirmando la expansión de esta especie en el estado.
Por: Redacción 13 Enero 2026 21 34
Aunque su plumaje verde brillante y su vuelo gregario cautivan a quienes pasean por el parque, especialistas advierten que su presencia no es producto de una migración natural, sino de su estatus como especie invasora introducida por el ser humano.
Ricardo Soto, investigador de la Facultad de Zootecnia y Ecología de la UACH y doctor en Manejo de Recursos Ambientales, ha seguido de cerca el rastro de esta ave en la entidad. Según sus investigaciones, la también llamada cotorra argentina arribó a la ciudad de Chihuahua en 2011 y, desde entonces, ha mapeado su avance hasta la frontera juarense.
"Se trata de una especie invasora traída por el hombre, lo que conlleva diversas consecuencias para el ecosistema local", explicó Soto en entrevista. A diferencia de las aves nativas, el periquito monje posee una alta capacidad de adaptación y una estructura social compleja que le permite colonizar zonas urbanas con rapidez.
El problema de las especies invasoras radica en la competencia por recursos. Al instalarse en parques como el Central, estas cotorras pueden:
- Desplazar especies nativas: Compiten por alimento y sitios de anidación con aves locales.
- Alterar la infraestructura: Son famosas por construir nidos comunitarios masivos y pesados en postes de luz y transformadores, lo que puede causar cortocircuitos.
- Afectar la vegetación: Sus hábitos alimenticios y la construcción de sus nidos pueden dañar las palmeras y árboles que les sirven de hogar.
A pesar de las implicaciones ambientales, el Parque Central se ha convertido en un punto de observación privilegiado para quienes disfrutan de la ornitología urbana. Las autoridades y expertos recomiendan a la ciudadanía:
- No alimentarlos: Proporcionarles comida humana o semillas procesadas puede alterar su ciclo natural y fomentar una sobrepoblación descontrolada.
- No intentar capturarlos: Al ser una especie asilvestrada, pueden ser agresivos o portar parásitos.
- Evitar la compra-venta: La expansión de esta ave inició principalmente por la liberación accidental o intencional de ejemplares que eran mascotas.
El periquito monje se integra así al paisaje de Ciudad Juárez, recordándonos la fragilidad del equilibrio ecológico y la importancia de la tenencia responsable de especies exóticas.
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