Chihuahuense Nadia: De perder empleo a abrir inmobiliaria en Dubái🎦

Nadia Cortés Murillo, originaria de Cuauhtémoc (Chihuahua), perdió en 2019 el trabajo que esperaba conservar hasta los 50 años: ser sobrecargo de Emirates. Con una casa en construcción por pagar y una liquidación que apenas alcanzaba para dos o tres meses de gastos, entró al negocio de bienes raíces y, en 2024, abrió su propia agencia en Dubái.

Por: Redacción 03 Octubre 2026 15 18

La chihuahuense, quien lleva 16 años viviendo en esa ciudad de los Emiratos Árabes Unidos, contó en entrevista para tiempo.com.mx y puentelibre.mx  cómo pasó de representar a México en certámenes de belleza a viajar por el mundo y después aprender a dirigir una empresa desde cero.

Una casa por pagar cambió su rumbo

"Pánico. Fue pánico porque yo creí que iba a ser sobrecargo hasta que pudiera", recordó sobre el momento en que la aerolínea le informó que no renovaría su contrato.

Aunque contaba con el ingreso de su esposo, perder su salario significaba quedarse sin aproximadamente la mitad de los ingresos familiares. Además, ambos estaban pagando una vivienda que todavía se encontraba en construcción.

Nadia buscó a su agente inmobiliario para pedirle ayuda, pues temía no poder completar los pagos. Él le advirtió que vender la propiedad sería difícil y le propuso incorporarse al sector para intentar colocarla ella misma.

La posibilidad de obtener comisiones la animó a dar el paso, pero los resultados tardaron: pasaron aproximadamente cuatro meses antes de que comenzaran las ventas.

Después tuvo unos seis meses de operaciones constantes, hasta que llegó la pandemia. Según relató, las comisiones acumuladas le permitieron sostenerse durante siete meses en los que casi no tuvo ingresos.

De los certámenes de belleza a los vuelos internacionales

Antes de establecerse en Dubái, Nadia estudió Ciencias de la Comunicación y ganó el certamen Miss Cuauhtémoc. Posteriormente representó a México en cuatro concursos internacionales, realizados en Corea, China, Malasia y Bahamas.

Aquella experiencia despertó su interés por conocer otras culturas.

"Nada más hablamos un idioma diferente, pero somos iguales", expresó al recordar la convivencia con participantes de distintos países.

Trabajó en Aerolitoral y Aeroméxico antes de ingresar a Emirates. Para incorporarse a esta última acudió a una entrevista en la Ciudad de México y, tras ser seleccionada, se mudó a Dubái en 2010.

La aerolínea le proporcionaba alojamiento compartido, transporte al aeropuerto y otros servicios. Eso le permitía concentrarse en descansar, alimentarse y trabajar.

Viajaba con su cámara y sus libros. La fotografía, la literatura y el contacto con personas de diferentes países hicieron que disfrutara una profesión que describió como "el trabajo que nunca soñé tener hecho realidad".

El cansancio detrás de viajar por el mundo

Su experiencia como sobrecargo también tuvo una parte exigente: vuelos de hasta 17 horas y media, cambios constantes de horario y jornadas que podían comenzar de madrugada.

Nadia explicó que trabajar de día y de noche alteraba sus horarios de descanso. Aun con cansancio, debía mantener una buena actitud frente a los pasajeros.

"Como te sientas, te lo guardas y tienes que sonreír", contó.

En México había realizado vuelos regionales, con jornadas de hasta cinco trayectos al día. En Emirates encontró recorridos más largos y un ritmo distinto, además de la oportunidad de conocer la comida y la vida cotidiana de otros países.

Una agencia que empieza por escuchar al cliente

En 2024 abrió su propia agencia inmobiliaria, después de reunir más clientes de los que podía atender sola.

Su experiencia en servicio al cliente marcó el modelo del negocio: antes de ofrecer una propiedad, pregunta por la familia, los planes de permanencia en Dubái y los objetivos a corto, mediano y largo plazo.

Si una persona planea quedarse solo dos o tres años, explicó, comprar no necesariamente es la opción que más le conviene. En algunos casos recomienda rentar.

"No venderle, guiarlo", resumió sobre la manera en que busca atender a quienes la consultan.

Calculó que alrededor del 65% de sus clientes son empleados de la aerolínea. Las recomendaciones entre compañeros le han ayudado a conseguir nuevos compradores; también atiende a hispanohablantes y recibe contactos mediante portales inmobiliarios y redes sociales.

Reconoció que dirigir una empresa pequeña tiene dificultades y que este año su agencia ha estado prácticamente sobreviviendo.

No todo en Dubái es una buena inversión

Aunque describió un mercado con numerosas opciones, Nadia advirtió que existen proyectos con precios inflados y que una compra debe responder a una estrategia bien pensada.

También señaló que las promesas de ganancias rápidas pueden atraer a compradores que después enfrentan problemas.

Como ejemplo, mencionó la diferencia entre explicar un rendimiento moderado y ofrecer la posibilidad de revender un departamento en seis meses con una ganancia del 30%. A veces, dijo, el cliente elige a quien hace la promesa más atractiva.

Desde su experiencia, la posición de compradores, vendedores e inquilinos cambia con el mercado. Por ello, insistió en analizar cada operación y las necesidades de quien invierte.

Única mujer en una negociación de seis meses

Una de las experiencias que recordó fue la negociación de un terreno en Palm Jumeirah, que se prolongó durante seis meses. En las reuniones era la única mujer y, en ocasiones, varios de los participantes conversaban en árabe, idioma que no habla.

Relató que uno de los involucrados le atribuyó acuerdos que ella aseguró no haber hecho. Su respuesta fue mantener la calma y pedir pruebas por escrito.

"Si está por escrito, me lo puedes enviar o lo puedes enseñar para verificar", recordó haberle dicho.

La lección de aquella negociación fue conservar la compostura y actuar con diplomacia, incluso cuando por dentro se sentía frustrada.

Aprender a emprender lejos de Chihuahua

Después de 16 años en Dubái, Nadia dijo que todavía le sorprende la velocidad con la que aparecen puentes, edificios e infraestructura. También destacó la convivencia entre personas de distintas nacionalidades y la importancia que atribuye al respeto de las reglas.

Su aprendizaje empresarial, en cambio, ha sido desde cero: sus padres son maestros y su abuelo era ganadero.

Para quienes contemplan trabajar en otro país o iniciar un proyecto, recomendó aprovechar las oportunidades aun cuando provoquen miedo, siempre que las condiciones sean claras y la decisión no perjudique a la persona o a su familia.

"Hay veces que no vas a tener todo organizado", reconoció al recordar la apertura de su empresa.

Agradeció a la comunidad chihuahuense y a las compañeras de los certámenes que la apoyaron desde sus primeros pasos.

"Aquí en Chihuahua tengo mi familia", expresó. "A final de cuentas, eso lo llevamos también alrededor del mundo"


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