Hasta 8 años de cárcel por despojar tarjetas de programas sociales
La diputada federal del Partido del Trabajo (PT), Vanessa López Carrillo, presentó una iniciativa para tipificar como abuso de confianza la disposición de fondos, dinero en efectivo o tarjetas de pensiones y apoyos sociales sin el consentimiento de su titular, con penas agravadas cuando la víctima sea una persona adulta mayor o con discapacidad.
Por: Redacción 27 Septiembre 2026 10 39
La propuesta, turnada a la Comisión de Justicia de la Cámara de Diputados, adiciona una fracción IV al artículo 383 y un segundo párrafo al artículo 385 del Código Penal Federal.
De acuerdo con el documento, incurrirá en abuso de confianza quien, siendo depositario, custodio, auxiliar o encargado de la tarjeta bancaria, medio electrónico, credencial o cualquier instrumento de pago mediante el cual se reciban pensiones, apoyos económicos o beneficios de programas sociales del Estado, disponga de los fondos para sí o para un tercero sin autorización del titular.
Las penas previstas para este delito, que van de seis meses a seis años de prisión y multa de hasta cien veces el salario, se incrementarán hasta en una tercera parte cuando la conducta se cometa en perjuicio de una persona adulta mayor o con discapacidad, o cuando entre el responsable y la víctima exista parentesco por consanguinidad o afinidad hasta el cuarto grado, cohabitación, custodia, subordinación, cuidado o notoria confianza.
En los artículos transitorios, la iniciativa establece que las instituciones de procuración de justicia y el Banco del Bienestar deberán implementar protocolos accesibles de orientación, recepción y canalización de reportes o denuncias relacionadas con la retención ilícita o el despojo de tarjetas de programas sociales.
La legisladora considera imprescindible homologar a nivel federal la figura del abuso de confianza en estos casos, así como fortalecer los mecanismos de orientación y defensa de las víctimas en todo el país.
Expuso que se han identificado casos de despojo y disposición no autorizada de recursos de la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores y de la Pensión para el Bienestar de las Personas con Discapacidad por parte de familiares, cuidadores o terceros, y que "los mecanismos administrativos o civiles no han disuadido la expoliación patrimonial intrafamiliar de quien depende de un auxilio indispensable para disponer de su pensión".
Refirió que, debido a barreras de movilidad física, brecha digital, debilidad visual o condiciones de salud, un alto porcentaje de los beneficiarios confía su tarjeta bancaria y contraseñas a otras personas para cobrar el apoyo, y que en algunos casos los depositarios retienen indebidamente los fondos o entregan montos incompletos en beneficio propio o de terceros.
La diputada señaló que la Constitución reconoce el derecho a recibir una pensión no contributiva a través de estos programas, con el fin de fortalecer la protección social durante la vejez y reducir la vulnerabilidad económica de las personas con discapacidad.
Añadió que ambas pensiones han reducido la pobreza en 28 y 17 por ciento, respectivamente, y que benefician a 13 millones 892 mil 904 personas adultas mayores y a un millón 865 mil 433 personas con discapacidad.
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