“El escultor ya visitó el lugar y dio el visto bueno”, indicó el director de la compañía, Holland Group Ports Investments, José González, que guarda la escultura y agregó que antes de comenzar la instalación se deben obtener algunos permisos.
La colosal escultura, cuya altura duplica a la de la estatua de la Libertad sin su pedestal, se construyó por Tsereteli en 1991, y formaba parte de regalo a EU por los 500 años del descubrimiento del nuevo mundo.
Según los planes del escultor ruso, su obra tenía que erigirse en Nueva York, pero las autoridades neoyorquinas rechazaron el regalo, tal como hicieron Baltimore, Miami y otras ciudades. Sus argumentos eran de índole económica y estética.
Luego, en el 2000, se pretendía instalar el monumento de 599 toneladas en el municipio puertorriqueño de Cataño, cercano a San Juan, pero sus habitantes se opusieron.
Si en esta ocasión la estatua se llega a erigir, se convertirá en la construcción más alta en los territorios controlados por EE. UU. en el Caribe.